Necia letalidad

CAVILANDO ANDO/Alfonso García Sevilla

“El gobierno de Guadalajara disuelve 210 fiestas”, “Relajan protocolos en el tianguis del Baratillo”, “Desatienden los llamados de las autoridades para frenar contagios”, son algunos de los encabezados de notas periodísticas más relevantes que aparecen en la prensa local, hoy lunes en el pico más alto de la pandemia desde que inició esta crisis sanitaria del Coronavirus.

Asimismo, el fin de semana la misma prensa da constancia de las puertas de negocios dedicados a la venta de oxígeno: Saturadas y la gente hace filas de hasta 3 horas con tal de surtir los tanques para sus enfermos de Covid-19, al mismo tiempo que se tiene una ocupación hospitalaria a punto del colapso con el riesgo de dejar sin atención médica a pacientes, no solo de esta enfermedad, aumentando las posibilidades de decesos por daño colateral al continuar sin freno los contagios.

Van 9 meses y parece que la noticia de que ya se cuenta con una vacuna ha hecho que la sociedad deje de lado las medidas de quedarse en casa quien pueda y los que tengan que salir hacerlo sin cuidar la sana distancia, uso de cubrebocas y gel antibacterial. La vacuna no trae consigo un tratamiento eficaz a una enfermedad que no sigue una constante en su desarrollo en cada individuo.

Hemos rebasado la cifra que se consideraba fatal de 60 mil muertos, hoy nos acercamos rápidamente a 150 mil y siguen exponencialmente los contagios, cada día se supera al anterior y la sociedad parece no entender aún la gravedad del asunto, ante la falta de capacidad de las autoridades para implementar acciones contundentes, y dejar todo a la responsabilidad de cada ciudadano, lo que ha traído las terribles consecuencias que hoy padecemos.

La crisis del coronavirus ha dejado al descubierto una sociedad indolente, creyente de las teorías de la conspiración y el egoísmo de no cuidarse ni cuidar a los demás, una sociedad con un bajo nivel de cultura cívica, que no cree en sus gobiernos ni en la ciencia e incapaz de solidarizarse con aquellos que realmente tienen la necesidad de salir a trabajar cada día.

Este es el México que requiere una verdadera transformación, esa que solo es capaz de lograrla a través de la educación, del cambio de paradigma en el modelo escolar y de reforzar valores desde casa. Mientras esto no ocurra, será imposible de hablar de revoluciones que solo son de membrete y de un mejor país con base en dádivas y obras faraónicas.

Mi Resto:

Anuncia Ricardo Anaya que va por la presidencia en el 2024 y rechaza una diputación federal plurinominal del PAN, siguiendo el modelo de AMLO ¿Le alcanzará y podrá, sin cargo público de por medio, posicionarse y ser contrapeso al presidente?

Politólogo, Profesor universitario y maestro en Ética

@aagsevilla

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