Descubren en Wyoming anfibios enormes de hace 230 millones de años con la boca intacta

En las tierras áridas del oeste de Wyoming, donde el paisaje actual apenas deja entrever la exuberancia de un ecosistema perdido, un descubrimiento paleontológico enterrado desde hace 230 millones de años está transformando lo que creíamos saber sobre los grandes anfibios del Triásico.

Un conjunto excepcional de restos fósiles pertenecientes al género Buettnererpeton bakeri, una criatura de más de dos metros de largo y aspecto similar a un cocodrilo, ha salido a la luz en el yacimiento conocido como Nobby Knob, en la Formación Popo Agie.

El misterio los envuelve: ¿por qué murieron todos estos animales al mismo tiempo y en el mismo lugar? ¿Qué evento pudo haber provocado la extinción simultánea de una población entera de depredadores acuáticos?

Lejos de ser un depósito de huesos acumulado durante milenios, el yacimiento de Nobby Knob parece registrar un momento único y trágico. Todo apunta a una muerte simultánea, lo que ha llevado a especular sobre un evento ambiental repentino, como una sequía extrema, que dejó atrapados a los animales en un cuerpo de agua menguante. Otra posibilidad es que el lugar fuera un área de reproducción, y que los ejemplares murieran durante un momento de concentración estacional.

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