Un informe de inteligencia alemán apunta a que un laboratorio de China originó la pandemia de COVID-19

Un análisis realizado por el servicio de inteligencia exterior de Alemania, conocido como BND, habría concluido en 2020 que existía entre un 80 % y un 90 % de probabilidad de que el coronavirus se originara accidentalmente en un laboratorio de Wuhan, según reportaron los periódicos alemanes Die Zeit y Sueddeutsche Zeitung.

Este informe, que nunca fue publicado oficialmente, ha salido a la luz recientemente, revelando detalles sobre una investigación que vinculaba el origen de la pandemia con el Instituto de Virología de Wuhan.

De acuerdo con los medios alemanes, el BND llevó a cabo esta evaluación en el marco de una operación denominada “Proyecto Saaremaa”, en la que se analizaron las posibles causas del brote de COVID-19.

Aunque el informe no presentó pruebas concluyentes, sí identificó indicios de que en el laboratorio de Wuhan se realizaban experimentos para modificar virus con el objetivo de hacerlos más transmisibles a los humanos, como parte de investigaciones científicas. Además, el BND detectó posibles violaciones de las normas de seguridad en dichas instalaciones.

El gobierno de China ha rechazado reiteradamente la teoría de la fuga de laboratorio, calificándola como “extremadamente improbable”.

En respuesta a las recientes revelaciones, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, subrayó que el rastreo del origen del COVID-19 debe ser un asunto científico y no político.

Mao recordó que una investigación conjunta entre China y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2021 concluyó que la hipótesis de una fuga de laboratorio era “extremadamente improbable”.

La teoría de la fuga de laboratorio ha sido objeto de controversia desde el inicio de la pandemia. Mientras que algunos científicos y agencias de inteligencia han considerado esta posibilidad, otros han señalado la falta de evidencia concluyente para respaldarla.

Según los medios alemanes, el BND evaluó la hipótesis como “probable” en su informe, pero no pudo proporcionar pruebas definitivas que confirmaran esta teoría.

El debate sobre el origen del COVID-19 no solo tiene implicaciones científicas, sino también políticas. China ha acusado a algunos países de politizar el tema, mientras que otros gobiernos han pedido investigaciones más exhaustivas y transparentes.

En este contexto, las revelaciones sobre el informe del BND añaden un nuevo capítulo a una discusión que sigue siendo crucial para entender cómo comenzó la pandemia y cómo prevenir futuros brotes.

Ni el BND ni el actual canciller alemán, Olaf Scholz, han emitido comentarios sobre las recientes revelaciones. La falta de declaraciones oficiales subraya la sensibilidad del tema, que involucra tanto cuestiones de seguridad nacional como relaciones diplomáticas con China.

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