
AP.— El expresidente Donald Trump fue el blanco de un aparente intento de asesinato durante un acto de campaña en Pensilvania el sábado, días antes que reciba la nominación republicana por tercera vez. Una ráfaga de disparos desató el pánico, y un Trump con manchas de sangre, que dijo que había recibido un disparo en la oreja, fue rodeado por agentes del Servicio Secreto y subido a toda prisa a su camioneta mientras alzaba el puño en señal de desafío.
La campaña de Trump indicó que el expresidente se encontraba “bien” después del incidente que, según dijo, le perforó la parte superior de la oreja derecha.
“Supe inmediatamente que algo andaba mal porque escuché un zumbido, disparos e inmediatamente sentí la bala atravesando la piel”, aseveró en una publicación en su red social Truth Social. “Hubo mucho sangrado”.



