Elecciones de medio término en Estados Unidos

 

DIVISADERO

Eduardo González Velázquez

 

Siempre preferiré ser historiador a futurólogo, es más seguro. A menos de una semana de las elecciones de medio término en Estados Unidos tenemos algunos indicios sobre el derrotero que tomarán las urnas el 8 de noviembre, pero estos no son más que indicios hasta el día de hoy. La manera en la que se muevan los escenarios los siguientes días irán delineando el final de la cita electoral.

Atendiendo a los datos históricos, el partido en la Casa Blanca durante las elecciones de medio término cosecha menos votos que su rival quien mira los toros desde la barrera. Entre 1934 y 2018, en promedio el partido presidencial ha perdido 28 escaños en la Cámara Baja y cuatro en el Senado.

El próximo martes los ciudadanos estadunidenses elegirá la totalidad (435 miembros) de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado (de un total de 100 senadores), 36 gobernadores, además decidirán sobre varios referendos, entre ellos la restricción o no del aborto en cinco estados –California, Vermont, Michigan, Kentucky y Montana.

La geografía legislativa hoy se reparte de la siguiente manera: en la Cámara de Representantes, los demócratas ocupan 220 escaños y los republicanos 212. En el Senado el reparto está parejo: los republicanos ostentan 50 senadores frente a los 48 de los demócratas, sin embargo, dos senadores independientes están aliados a los demócratas y la vicepresidenta Kamala Harris puede aportar un voto como presidenta de la Cámara Alta, lo que otorga a los demócratas una mayoría estrecha en la Cámara Alta.

Las elecciones de medio término se significan como el termómetro que mide la temperatura del ambiente político en Estados Unidos y, sobre todo, el respaldo con el que cuenta el inquilino de la Casa Blanca, quien por lo regular luego de dos años de desgaste en el gobierno muestra una baja en la popularidad.

En este sentido, Joe Biden no es la excepción. 85% de la población se siente insatisfecha con la dirección del país independientemente de su partido político. El índice de aprobación del presidente está entre 37 y 42 por ciento, según las encuestas que se consulten. Los temas que más importan a los estadunidenses son la inflación, la inseguridad y la migración, tres rubros en los cuales la administración Biden no ha entregado buenas cuentas.

Es probable que el martes en la noche los republicanos se alcen con la victoria en la Cámara de Representantes y en el Senado. De cumplirse la proyección de las casas encuestadoras y de los apostadores de Las Vegas, Joe Biden verá reducida su capacidad de maniobra para gobernar los siguientes dos años y se verá obligado a cohabitar políticamente con un Congreso en manos republicanas, lo cual necesariamente reducirá su influencia en su partido político con miras a las elecciones presidenciales de 2024.

Un asunto más: en una sociedad tan polarizada y con vaivenes políticos tan marcados, el factor Trump puede jugar a favor o en contra de cualquiera de los dos partidos.

Aunque se espera que el partido de Biden pierda escaños en el Congreso, estas elecciones siguen estando en el aire. Al tiempo.

Profesor Tec de Monterrey

@contodoytriques

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.