
Morena se enfrenta a un reto en su proceso por la elección de sus coordinadores de la transformación: garantizar la paridad de género lo que adelanta enfrentamientos o rupturas en sus filas.
Este término establece que la mitad de los cargos de decisión sean destinados para las mujeres, por lo que para las 17 candidaturas al gobierno de los estados que se disputarán el próximo año, la mitad serán destinadas a perfiles femeninos.Arturo Espinosa Silis, fundador de Laboratorio Electoral, advirtió que el proceso
adelantado de Morena podría volverse en su contra, ya que la autoridad no ha emitido sus lineamientos hasta el momento y podría hacerlo hasta antes de las precampañas.
El especialista señaló que las interpretaciones que podría aplicar la autoridad respecto a la paridad podría variar, desde la clásica alternancia, postular a una mujer si antes fue un hombre y viceversa, al criterio histórico, que busca por ejemplo, garantizar candidaturas femeninas en estados donde nunca ha gobernado una mujer.
Por otra parte, también estos criterios han generado fricción en las filas de Morena. Ejemplos hay muchos, como la elección del candidato a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en 2024, donde Omar García Harfuch obtuvo una ventaja de dos cifras sobre Clara Brugada, sin embargo, ella fue elegida para abanderar al partido en la CDMX, pese haber perdido la encuesta.
También está el caso de la senadora Susana Harp en 2022, que denunció irregularidades tras la elección de Salomón Jara como candidato de Morena al gobierno de Oaxaca, y sentó un precedente en el tema.
En el fallo del caso, el Tribunal Electoral Federal señaló que el partido carecía de mecanismos internos para garantizar la paridad sustantiva con criterios de competitividad, y vinculó al INE para que supervisara r
eglas claras en el partido para sus postulaciones.
El desafío será convertir la paridad en una estrategia sustantiva y no en un requisito formal, además de que no sea un tema de pugnas internas. ¿Podrá Morena equilibrar esta elección y cumplir con todo esto? ¿Podrá sobreponerse la unidad más allá de los resultados que tengan las encuestas?









