Cada quién su COVID

ESCAMOCHA

Pepe Díaz Betancourt

 

Al paso de los días y de las medidas sanitarias que se han dictado por el COVID, como los ahora famosos e infaustos botonazos jaliscienses, el saldo ha sido magro y confuso.

Uno de los apartados más misteriosos en torno a las medidas para controlar la pandemia es el tema de los antros, ha pasado mucho tiempo de crisis COVID para que a estas alturas nos hubiéramos preguntado si hay suficientes estructuras de vigilancia y supervisión, una serie de candados, así como una estructura reglamentaria para que el negocio de la diversión nocturna pueda tener regulaciones eficaces.

Debemos dejar por sentado que entregar a los chavos la responsabilidad de cuidarse es biológicamente difícil no porque sean unos irresponsables todos, sino porque ya con sus chelas…y sin que nadie les diga nada ni dueños, ni inspectores, pues está difícil. Vamos, hasta los chavo rucos que andan en los bares están contribuyendo al desorden.

Pilón

Después de que se dieran a conocer las últimas cifras de hallazgos de fosas clandestinas en Jalisco, no se puede ser indiferente ante un drama social que está destruyendo a miles de familias, pues no se trata del núcleo de origen del desaparecido o el cadáver encontrado, sino el impacto que causa en su entorno.

Son cerca de mil personas las encontradas en las fosas, sin contar los restos humanos que a modo de macabro rompecabezas los forenses intentan armar para determinar un cuerpo o la búsqueda de los propios familiares entre las secciones humanas para ubicar una pista, un tatuaje, una cicatriz que les devuelva la esperanza de localizar a un ser querido.

El fúnebre vaivén de los números nos revela que prácticamente durante los últimos tres años se descubrió una fosa clandestina diaria, no solo en las zonas aledañas de Guadalajara sino en sus colonias. Atrocidad y tristeza.

Periodista, docente y coordinador de diplomados en periodismo en la Universidad de Guadalajara y el ITESO

@PepeDiazjose

 

Deja una respuesta

Tu email nunca se publicará.