Recuerdan talento, anécdotas y vida del “Padre” de Mafalda

Mafalda es un personaje que todos empezamos a leer de chicos, y lo que nos enseña es a cuestionar el poder, el poder que viene de arriba, a no querer tragarte la sopa que te quieren enchufar los grandes y poner ese germen en la cabecita de los niños latinoamericanos es saludable, expresó el caricaturista Ricardo Siri “Liniers”, en el Encuentro Internacional de Caricatura e Historieta (EICH), en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2020.

Al participar en la charla “Al maestro, con cariño,” que reunió a caricaturistas argentinos, mexicanos y colombianos para homenajear a Joaquín Salvador Lavado Tejón “Quino”, Liniers recordó que con el tiempo uno conoce a la gente que se admira y, aunque al principio da un poco de susto, eventualmente te relajabas, pero confesó que con Quino no lo logró nunca.

“A mí, lo que me pasa con Mafalda es la importancia del personaje, puede que sea técnicamente más interesante lo otro, pero la importancia de Mafalda está en que la empezamos a leer cuando somos niños, y Mafalda no te enseña a portarte bien, a hacerle caso a los papás, a no pegarle a tu hermano”, declaró Liniers.

El humorista gráfico argentino, “Tute”, quien fue cercano al creador de Mafalda, coincidió en que todos iniciamos leyendo a Mafalda de niños y la fuimos releyendo a lo largo de la vida, y Quino no es el gran humorista gráfico argentino, sino hispanoamericano, el Padre del humor gráfico moderno.

“Hay un antes y un después de Quino, que vino a sofisticar el humor gráfico que se producía en ese momento en Argentina, que era más bien de orden doméstico, tenía que ver con lo que sucedía a nivel nacional. Quino le incorpora una complejidad y una preocupación internacional, su propia preocupación sobre el mundo. El globo terráqueo aparece casi como un personaje más en las tiras de Mafalda; después está todo el otro mundo de Quino que no tiene que ver con Mafalda y que es incluso superior”, expresó.

Tute recordó que Quino era una especie de imagen fantasmática, una figura más difícil y temida porque era un tipo parco, no era simpático, era de pocas palabras, no era muy sociable y de hecho tenía un cartel colgado en su estudio que decía “No doy entrevistas”.

“No era rudo con la gente que se acercaba, pero tenía una honestidad brutal, siempre decía la verdad. Era un tipo muy tímido y probablemente eso hacía que pareciera un tipo distante, pero en realidad era un gran tímido, era honesto profesionalmente y en la vida cotidiana”, añadió.

Compartió que Quino fue, desde siempre, un feminista o profeminista, humanista, pacifista, esa era su naturaleza y cuando se usó a Mafalda para manifestarse en contra del aborto legal en Argentina, él salió a decir que era falso, que era un dibujo apócrifo y que Mafalda, de expresarse de alguna manera, sería pañuelo verde.

“Era muy celoso de sus personajes, no le gustaba el merchandising, hubo una piratería enorme y sigue habiéndola; él nunca daba permiso, no le gustaba, se enojaba, le costaba entregar originales; era un tipo muy celoso de su material, no le gustaba la gente que lo copiaba”, subrayó Tute.

Para Adriana Mosquera Soto Nani” la obra maestra de Quino es Mafalda, a quien empezó a leer cuando tenía siete años y no sabía si el autor era hombre, mujer, gato o perro, solamente sabía   que había una niña que decía cosas que ella quería decir.

“Yo me hice una imagen de que las mujeres podíamos hablar, protestar, decir cosas de política, de qué el mundo va mal y me fascinó; un poco de ahí surge mi personaje Magola, porque me quedé muy frustrada cuando dejó de hacerla e intenté seguir la saga, de ahí sale mi trabajo”, confesó Nani.

José Ignacio Solórzano “Jis” destacó que Quino dibujada todas sus tiras a detalle, e incluso moneros de la época se oponían a su “preciosismo”.

“A mí se me hace que Quino logra transmitir mucha emoción; sus monos me parecen muy emocionales”, compartió el caricaturista mexicano, quien además recordó cómo en 1987 compartió un viaje a la playa con quien en 2003 recibiría el Premio La Catrina que otorga la FIL de Guadalajara.

José Trinidad Camacho Orozco “Trino” recordó al Padre de Mafalda siempre acompañado de su esposa Alicia, con quienes tuvo un encuentro amable en la playa, donde él los escucho y les dibujó.

“A Mafalda la dibujó siempre con estilógrafo, no era su personaje preferido, lo que le gustaba hacer era este humor internacional, el que tenía que ver con la pareja, las relaciones personales, el poder”, recalcó Trino.

Contó que al moderar una plática con él en la Feria del Libro de Monterrey le preguntó por qué había matado a Mafalda en una tira donde es arrollada por un camión de sopa, a lo qué el nacido en Mendoza, Argentina, refutó como un invento de los mexicanos, ya que él nunca mató a Mafalda.

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