Elecciones en Bolivia, el regreso de MAS

DIVISADERO/Eduardo González

 

Este domingo se realizaron elecciones presidenciales y legislativas en Bolivia luego de tres aplazamientos a consecuencia de la pandemia del coronavirus. Sin duda, han sido las elecciones más disputadas desde el retorno de la democracia en aquel país en 1982.

Los candidatos que buscaron el apoyo popular fueron Luis Arce, del Movimiento al Socialismo (MAS), ex ministro de Economía y Finanzas del depuesto Evo Morales en prácticamente todo su periodo presidencial; el centrista Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana; y el ultraderechista Luis Fernando Camacho, quien encabezó la movilización del año pasado que concluyó con el golpe de Estado al presidente Evo Morales, y la llegada al poder de Jeanine Áñez, cuyo gobierno de facto en once meses pulverizó los avances económicos y sociales del anterior administración.

La Constitución de Bolivia declara ganador en primera vuelta al candidato que obtiene mayoría absoluta o 40 por ciento de los votos con 10 puntos de ventaja sobre el segundo.

De no suceder esto, los dos candidatos más votados deben ir a segunda vuelta. Los resultados oficiales preliminares indican que el MAS regresará a Palacio Quemado.

Luis Arce Catacora, consiguió 57.34 por ciento de los votos; Carlos Mesa, habría obtenido 28.5 por ciento; y Luis Fernando Camacho, quedó en un lejano tercer sitio con 11.61 por ciento. De confirmar el Tribunal Supremo Electoral (TSA) estas proyecciones, se descartaría la segunda vuelta.

De los resultados obtenidos en la jornada dominical, podemos deducir que la amplia mayoría de los bolivianos siguen manteniendo un amplio apoyo al ex presidente, Evo Morales y reconocen el éxito de sus políticas y programas sociales, mediante los cuales logró repartir de manera equitativa los recursos y las oportunidades para millones de personas ocultos históricamente por las clases potentadas de aquel país.

No es un asunto menor, que el ganador de las elecciones sea quien tuvo la responsabilidad de la conducción económica y financiera del país sudamericano en el gobierno anterior. Sin duda, los buenos resultados en ese rubro han sido reconocidos también por empresarios y clase media que han respaldado el regreso de MAS.

Estoy cierto que el triunfo de MAS permitirá consolidar los avances económicos registrados en Bolivia en los últimos 14 años; asimismo, el amplio margen en la victoria evitará posibles brotes de violencia por parte de los simpatizantes de las fuerzas derrotadas y el eventual no reconocimiento de la OEA a la victoria obtenida.

Con todo ello, Bolivia se encamina a retomar el rumbo que nunca debió haber sido alterado por el golpe de Estado de la ultraderecha el año pasado.

Profesor-investigador del Depto. de Relaciones Internacionales, región occidente. Tec de Monterrey.

@contodoytriques

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