Ya valió madre

CON CHANFLE/Raúl de la Cruz

 

Con la apertura de los aficionados en los estadios de beisbol y futbol todo se descontroló.

Lo vimos, por ejemplo, en Mazatlán donde les valió madre la sana distancia y el uso de los cubrebocas, antes, durante y después del partido donde aquello se convirtió en un bacanal.

Las consecuencias se verán dentro de quince días donde seguramente en el estado de Sinaloa se incrementarán los casos de contagiados.

En la actualidad cuentan con 20 mil 779 contagiados con 3 mil 480 muertes. Los reportes que tenemos de Aguascalientes y Puebla es que las consideraciones fueron similares.

Cualquier muerte será responsabilidad tanto de las autoridades de la Federación Mexicana de Futbol como de las sanitarias de los estados.

Para que le juegan al vivo, de todos es conocido que los mayores ingresos que obtienen los equipos son de la venta de los esquilmos en las tribunas de los estadios.

Por eso vimos aficionados del estadio de Mazatlán bañarse, literalmente, bañarse de cerveza. Como para nadie es un secreto que los principales patrocinadores de la FMF son las marcas cerveceras y refresqueras, así como de comida chatarra.

Motivo por el cual, les urgía la apertura de los inmuebles deportivos. Por fortuna en Jalisco privó la cordura, pero las Chivas ya querían abrir en el clásico contra el Atlas, ¿a poco creen que fue una casualidad la visita del gobernador al entrenamiento de los rojiblancos? Gracias al monitoreo de la Sala Situacional de la Universidad de Guadalajara se detuvo la decisión.

Ya ven lo que nos pasó en la apertura de la Línea Tres del Tren Ligero. Se tomó la decisión durante una semana de entrada gratuita y ¡zas! A los quince días aumentaron los contagios.

De hecho, todavía no nos escapamos del apretón del botón de emergencia.

Son clientes. – Sobre el auténtico clásico del futbol mexicano Chivas vs Atlas, no fue inventado nació, creció y se desarrolló, bajo el amparo del pueblo, efectivamente, se constató que un clásico sin la presencia de los fanáticos es un partido cualquiera.

Un encuentro donde prevaleció el mayor oficio del entrenador del Guadalajara que bien pudo terminar en cuatro o cinco goles a cero puesto que los dos tantos anotados por los rojinegros fueron un invento del silbante para que no fuera tan dolorosa la derrota.

El fracaso del Atlas no se encuentra en la banca, tampoco en los jugadores se encuentra en las nefastas decisiones tomadas por sus directivas durante toda su existencia. Perdieron esencia e identidad. Hoy bajo la administración del Grupo Orlegui no deja de ser un equipo pelachiles.

Periodista deportivo

@rulasdelacruz

 

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