Marcha atrás en la 4T

HACIENDO ADOBES/Miguel Zárate

Dos decisiones presidenciales importantes permiten dar confianza en algo que parecía poco probable: que AMLO diera marcha atrás y que, si se quiere bajo circunstancias muy especiales, corrija el rumbo.

Esto no es algo frecuente en el mandatario y se podría decir que se ha visto forzado a cambiar de estrategia y determinación ante los hechos contundentes.

Veamos si no. Lo sucedido en Baja California no era cosa menor, ya que se llegó hasta el final y, hay que recordarlo, bastaba que uno de los ocho magistrados no declaradamente afines a este gobierno cediera al Ejecutivo, para echar abajo la llamada Ley Bonilla y se saliera con la suya.

Así que no corrieron mayores riesgos de un choque político y Jaime Bonilla tendrá que irse el año que viene por donde llegó.

Antes, claro, habrá de tratar de enlodar lo más posible a su antecesor para que la oposición llegue lo más debilitada posible.

No debió haber sido nada fácil que el presidente dejara caer uno de sus proyectos, máxime que de manera subliminal mandó primero a la secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero, a cometer esa especie de suicidio de imagen para apoyar a Bonilla en su toma de posesión, aunque ahora se desdiga hasta el cansancio.

Luego, hay que recordarlo, fue el propio presidente en sus últimas apariciones en gira, precisamente en Baja California donde, de pasada, cometió dos grandes errores que le costarán mucho a México: el cierre de la planta de Constellation Brands en Mexicali y, de pilón, su abierta lucha contra las empresas generadoras de energía limpia.

De alguna manera, había en forma tácita un apoyo al gobernador, aunque ya barruntaba su inminente fracaso político. Sin pandemia, quizá AMLO se la hubiera jugado de otra manera.

Sin embargo, la marcha atrás en su régimen con mayor significado es regresar a la fórmula anterior de participación de las fuerzas armadas en cuestiones de seguridad pública.

De nada sirvió la consabida reforma, ni la abrogación de la ley de Peña Nieto para la seguridad interior de instalar, con el voto mayoritario, la Guardia Nacional para, a fin de cuentas, retomar la intervención militar en los asuntos graves como el crimen organizado.

Además de ir en contra de los principios que tanto tiempo enarboló, López Obrador no tuvo opción. Nadie cree lo que el desdibujado secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, establece: que el Ejército se supeditará a sus órdenes, hágame usted favor.

El caso es que la contingencia arrastrará más damnificados que los enfermos. La imparable ola de violencia, la pésima coordinación entre las autoridades de los distintos niveles, al igual que las políticas de condescendencia con los mismos delincuentes para evitar una “guerra” como la de Calderón, simplemente nos han puesto casi a los pies del hampa.

La vuelta de los “verdes” a las calles, terminó por manifestar el fracaso de la GN.

La “marcha atrás”, no es una premisa en este gobierno de la 4T, que tanto se ha negado a modificar errores en lo económico y en lo social y que ha tirado, por necedad, grandes proyectos de inversión que en estos tiempos hubieran sido una salvación para millones de mexicanos.

No obstante, estas dos decisiones ponen en claro que corregir, incluso a pesar del ego, es factible, aunque en esto de los militares no esté de acuerdo casi nadie, ni la aletargada Rosario Piedra de la CNDH. Y es que a veces los cambios o las reversas, se dan por cuestión de supervivencia.

Regidor del PAN en el Ayuntamiento de Guadalajara

@MiguelZarate

2 comentarios

  1. Más claro no puede ser que un gobierno federal no dé señales de vida para el bienestar de una nación tan golpeada y explota si no lo contrario como dices los verdes en las calles y eso indica que sus tonterías de las mañaneras sean nada más que alguien que no es el le esté diciendo que hacer seguimos en las mismas cosas o peor no veo luz al final la respuesta está en el pueblo ☹️

  2. Así es Miguel, tejiendo todo ,el hombre más popular y poderoso de México,con sus fines personales antepuestos a todo,y a costa de todo .
    El sr..tiene supremacía moral
    Es un facsista.
    No creo de marcha atrás en nada como tú bien lo mencionas,saludos

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